jueves, 3 de marzo de 2011

BALANCE A 13 AÑOS DE ZONA LIBRE

En el año 1998 se decretó la ley de Creación y del Régimen de la Zona Libre para el Fomento de la Inversión Turística en la Península de Paraguaná, es decir, se creó la Zona Libre. Su principal objetivo era crear un marco legal, fiscal y jurídico que impulsara el desarrollo turístico en la Península de Paraguaná. A casi 13 años, la ciudad de Punto Fijo es ciertamente un polo comercial pero su auge ha comenzado a declinar sin que se haya invertido prácticamente nada en el turismo. No se han creado los incentivos para la inversión privada en este sector y la indiferencia y negligencia del sector público empeoran la situación.
Por supuesto que se han creado numerosas posadas y hoteles de media categoría pero sólo sirven para alojar por pocas noches a los compradores de electrodomésticos que cada vez son más revendedores  y menos familias, lo cual va en detrimento del desarrollo conjunto de todos los sectores y servicios de la ciudad. Y hablo de ciudad porque es sólo en la ciudad de Punto Fijo donde se ha notado “algo” en estos 13 años de Zona Libre. El turismo en las demás zonas de la península ha decaído hasta el punto de ser prácticamente inexistente. No existe un solo establecimiento fuera de Punto Fijo con verdaderos precios de Zona Libre y en general la calidad de vida ha decaído sobretodo en la costa oriental de la península. Adícora, El Supí, Buchuaco, Tiraya y todas esas poblaciones que alguna vez tuvieron importantes ingresos por parte del turismo hoy son casi pueblos fantasmas donde no funciona con regularidad ningún servicio público  y donde la desidia y la aversión del gobierno regional por su pueblo están forzando a los habitantes a marcharse. El drama de la costa oriental de la Península es material para otro artículo mucho más extenso y documentado el cual estoy preparando. Por los momentos, la población y las autoridades deberían hacer un balance de lo positivo y lo negativo de estos 13 años de Zona Libre y definir qué podemos hacer para enderezar el rumbo.
Para esto hay que definir un punto de partida en común, y creo que todos están de acuerdo en que el desarrollo turístico ha sido un gran fracaso en Paraguaná. De aquellos ambiciosos proyectos que prometían un desarrollo similar al de Aruba sólo queda la nostalgia y sólo un hotel que se atrevió y hoy está batallando solo. Obviamente es más fácil montar un negocio y vender microondas que emprender una empresa hotelera. Pero ¿cuántos negocios idénticos uno al lado del otro estamos dispuestos a tener en Punto Fijo? La dinámica del uso y valor del suelo en el centro ya se ha modificado para bien o para mal. Qué pasará cuando se sature el mercado? Cuando ya todos los habitantes de Venezuela tengan electrodomésticos nuevos?
En materia de turismo ni siquiera se han coordinado las competencias los organismos del estado en estos 13 años. Los organismos encargados del ambiente contradicen las políticas turísticas. Los organismos fiscales y de desarrollo urbano desfavorecen al desarrollo turístico. Quienes son los encargados de coordinar todas estas políticas? En mi opinión, esa es la labor de Corpotulipa.
Corpotulipa significa “corporación para la zona libre para el fomento de la inversión turística en la península de Paraguaná”.  Esta autodenominada “autoridad única en materia de turismo” pareciera estar dedicada exclusivamente al cobro de aranceles a las tiendas de Zona Libre y a trámites burocráticos que la han convertido en un elefante blanco. A pesar de ser un organismo relativamente pequeño da la impresión de ser un ente lento y pesado, sin la energía ni la creatividad para afrontar los numerosos problemas que atraviesa el turismo en nuestra región. Se han creado bastantes foros públicos para aportar ideas a Corpotulipa pero al parecer no ha habido voluntad política para tomarlas en cuenta. Incluso aquí se publicaron algunas humildes ideas las cuales también han sido enviadas a través de los canales regulares sin que se haya generado respuesta del organismo. 
En teoría, Corpotulipa organiza eventos de información y capacitación turística, genera instructivos para emprendedores de negocios, genera fondos de inversión y muchas otras tareas encomiables y necesarias; pero es necesario hacer un balance objetivo y no es difícil darse cuenta que a pesar de sus esfuerzos, en líneas generales Corpotulipa ha fracasado en su concepto original. Ya sea  por conflicto de competencias, falta de presupuesto o el factor que sea, hay que revisar la estructura de acción de este organismo y de su interacción con los gobiernos municipales (los cuales tienen quizás aún más responsabilidad en el fracaso turístico y lo revisaremos en otro artículo más adelante).
Por supuesto, siempre hay sectores que se benefician de la situación actual. Seguramente la pequeña pero floreciente comunidad de extranjeros que posee enormes tiendas estarán renuentes a cambiar el esquema pero una revisión del mismo no implica que no podamos TODOS ver los frutos del desarrollo de Paraguaná. No todos podemos vender neveras, pero todos si podemos beneficiarnos del turismo. Es una fuente de empleo y de ingreso mucho más amplia e integral que hace girar la rueda de muchas más actividades económicas y servicios relacionados.
Corpotulipa le debe al pueblo de Paraguaná un balance de su gestión. Una especie de memoria y cuenta,. Quizás una interpelación como está muy de moda en la Asamblea Nacional. Se me ocurren algunas preguntas puntuales que se podrían hacer a sus directores:
Concretamente, ¿Qué se está haciendo AHORA para atraer la inversión privada turística?
¿Qué campañas de promoción se llevan a cabo nacional e internacionalmente?
¿Qué campañas de educación ecológica llevan a cabo en la península?
¿Por qué Corpotulipa no se avoca con seriedad al tema de la basura en Paraguaná?
Son muchísimas preguntas que hacerle a las “autoridades únicas en materia turística”. Pero al fín y al cabo, ¿quién elige a estas autoridades y cuanto tiempo tienen a cargo? Quizás esta es la raíz del problema….